jueves, 30 de abril de 2009

SÉ CONSCIENTE

EN ESTA ENTRADA OS MUESTRO UN SERIO PROBLEMA QUE ESTÁ TENIENDO LUGAR EN SRI LANKA. ACNUR NOS LO RELATA EN ESTE ARTÍCULO DE INTERNET, Y NOS PIDE AYUDA. EN OCASIONES, LAS OPCIONES POLÍTICAS PERSONALES SE DEBERÍAN TRADUCIR EN ACTUACIONES REALES, Y NO QUEDARSE TAN SÓLO EN EL SIMPLE DEBATE INTELECTUAL. PERO, CLARO ESTÁ, ESTO NO DEJA DE SER UNA OPINIÓN, MI OPINIÓN, Y, POR ELLO, NO ES EN ABSOLUTO VINCULANTE. AHORA BIEN, LO QUE PRETENDO ES QUE, POR LO MENOS, PENSEMOS SOBRE LO QUE OCURRE EN EL PLANETA, Y TENGAMOS PRESENTES ALGUNAS POSIBILIDADES COMO LA QUE NOS BRINDA ACNUR. AHÍ FUERA SE VIVEN SITUACIONES DRAMÁTICAS QUE SE DEBEN CONOCER, Y, EN MI OPINIÓN, ACTUAR EN CONSECUENCIA.


27/abril/2009
SRI LANKA: LLEGA A COLOMBO EL PRIMER AVIÓN CON AYUDA HUMANITARIA DE ACNUR


Tiendas de campaña del ACNUR son descargadas en el aeropuerto internacional de Colombo. © ACNUR/D.Seneviratne

ACNUR/UNHCR -COLOMBO, Sri Lanka – La Agencia de la ONU para los Refugiados ha iniciado este lunes por la mañana un Puente aéreo humanitario para llevar ayuda de emergencia para decenas de miles de personas desplazadas por los combates en el noreste de Sri Lanka. El primer avión llegó esta mañana con 2.850 tiendas de tamaño familiar desde los almacenes del ACNUR en Dubai.

El avión de carga Boeing 747, el primero de dos que tienen previsto trasladar más de 200 toneladas de tiendas de ACNUR, aterrizó en Colombo a las 10:45 hora local. Las tiendas familiares se van a utilizar en el norte del país para dar cobijo a miles de desarraigados por los recientes combates entre fuerzas gubernamentales y los rebeldes tamiles.

Además del Puente aéreo humanitario, ACNUR está ampliando el operativo humanitario que tiene en Sri Lanka despachando de inmediato un segundo equipo de emergencia que se sumará a los 120 trabajadores que la Agencia tiene ya desplegados en 11 oficinas distribuidos por toda la isla.

El Alto Comisionado, António Guterres, ha aprobado también un incremento de 2 millones de dólares en el presupuesto para la operación de asistencia a desplazados internos que tiene el ACNUR en el país. Estos fondos se destinarán a material de cobijo, protección y otra ayuda humanitaria para los civiles que huyen de la zona de conflicto en el norte.

Según datos gubernamentales, hay más de 150.000 personas desplazadas que se encuentran en 38 emplazamientos próximos a las ciudades de Vavuniya, Jaffna and Trincomalee, mientras otros muchos se están trasladando en estos momentos.

El hacinamiento en estos campamentos está comenzando a ser un problema importante. En una de las ubicaciones, Menik Farm, entre ocho y 10 personas comparten alojamiento inicialmente destinado para cuatro o cinco. Muchos desplazados internos en los campos no tienen dónde resguardarse de un calor sofocante.

El gobierno ha aceptado poner a disposición edificios públicos y más tierras para acomodar a los recién llegados a Mannar y Trincomalee, Jaffna y Vavuniya. En Trincomalee, según la información proporcionada por las autoridades, se ha identificado un área de unos 100 acres para proporcionar alojamiento a unas 20.000 personas (5.000 familias). Tan pronto como el emplazamiento esté listo, ACNUR brindará asistencia para alojamiento de emergencia y distribución de materiales no alimentarios.

Los trabajadores humanitarios están detectando también problemas de malnutrición, carencia de transporte para trasladar a los enfermos a los hospitales y falta de personal médico. Algunas personas desplazadas no han comido desde hace días.

ACNUR, que lleva trabajando en Sri Lanka desde 1987, está encabezando los esfuerzos por proporcionar alojamiento a las personas desplazadas por el conflicto, coordinando a su vez la distribución de los materiales de ayuda humanitaria no alimentarios y supervisando la seguridad de los desplazados.

¡COLABORA AHORA CON ACNUR!
Tel.: 902 218 218

domingo, 26 de abril de 2009

BREVE BOSQUEJO DEL PROBLEMA AGRARIO EN LA II REPÚBLICA

A lo largo de estas breves líneas, trataremos de presentar un bosquejo de lo que supusieron las medidas reformistas que se intentaron adoptar, durante la II República, para resolver el problema del campo español.

Para comenzar, deberemos insistir en el carácter reformista, y no revolucionario, del sistema político republicano. Y es desde esta perspectiva de reforma, auqnue en profundidad, desde la que hay que abordar el análisis de las diferentes medidas que se arbitraron para resolver la difícl problemática del país. Uno de los problemas, claro está, fue el del campo.

Con la revolución liberal, la tierra, cultivada de forma directa por campesinos que debían pagar miltitud de exacciones de carácter señorial, pasó a privatizarse. Para ello, se arbitraron medidas como las desamortizaciones, y la abolición de señoríos de 1811. Estas medidas, cuyo análisis excede el contenido de esta entrada, tuvieron como consecuencia el mantenimiento, en lo esencial, de los desequilibrios en la estructura de la propiedad, y de las desigualdades sociales. Las posteriores medidas adoptadas durante el sexenio matizaron este problema, pero no lo resolvieron, y, con la vuelta de los Borbones, nada se hizo. Por ello, el problema del campo español se convirtió en un problema estructural enorme, y en un foco de problemas gravísimos, la solución de los cuales constituyó un dolor de cabeza para los políticos reformistas.

El país ofrecía una estructura de población activa claramente agraria. Alrededor de 1930, un 45'51% trabajaba en el campo, lo que suponía 3.900.000 trabajadores. De ellos, cerca de 2.000.000 eran trabajadores agrícolas sin tierras, que tan sólo trabajaban en los períodos de siembra o de cosecha, por lo que su situación era absolutamente paupérrima.

Para terminar de dibujar el panorama de la agricultura española, debemos tener en cuenta otras características como la existencia de enormes latifundios en Extremadura, Andalucía occidental, La Mancha y Salamanca, con propietarios muchas veces absentistas. Paralelamente, en le resto existían minifundios que no producían lo suficiente a muchas familias, que debían emplearse como asalariados para completar sus exiguos ingresos.

Este problema se abordó desde los inicios de la República, durante el período del Gobierno Provisional. Éste, formado básicamente por republicanos burgueses (aunque sindicalistas como Largo Caballero estuvieran al frente de carteras tan importantes como la de Trabajo) decidió acometer una serie de medidas de talante reformista, que tenían como objetivo reducir estas enormes diferencias, y preparar el camino para la reforma agraria que tenían proyectada. Estas medidas fueron:
1- Decreto del 29 de abril de 1931. Tan sólo dos semanas después de formarse el citado Gobierno provisional, se decidió prorrogar automáticamente los contratos de arrendamiento vigentes, para dar estabilidad al trabajo campesino.
2- Decreto de 19 de mayo de 1931.
3- Decreto de 1 de julio, que implantaba la jornada de trabajo de 8 horas para los campesinos. Esta medida ya estaba implantada para los trabajadores de las fábricas, pero no para los del campo. Con ello, aunque los agricultores continuaran con jornadas larguísimas, las horas que excedieran de las 8 marcadas eran consideradas fuera del horario, y por ello, pagadas más generosamente.
4- Decreto de jurados mixtos, que planteaba la creación de comisiones mixtas de arbitraje para discutir las condiciones de trabajo, los salarios, los conflictos colectivos...
5- Decreto de Términos Municipales de 28 de abril de 1931, por el que se obligaba a los terratenientes y empleadores a contrratar prioritariamente a los trabajadores del mismo término municipal, y así evitar que se contratara a trabajadores de otros lugares, que trabajasen por menos salario o que no fuesen sindicalistas conflictivos. En este punto, se introdujo el turno riguroso, medida por la cual los empleadores debían contratar por orden de inscripción en los registros, de los solicitantes del empleo.
6- Decreto de 7 de mayo de 1931, sobre laboreo forzoso. Por este decreto, se obligaba a los terratenientes a poner en cultivo sus tierras. En caso contrario, estas tierras podían ser entregadas a los campesinos para que las cultivaran directamente.

Estas medidas tuvieron lugar durante el Gobierno provisional, y se basaron en lo que aparecía determinado en el Estatuto Jurídico. Como se puede comprobar, se trataba de medidas de talante reformista. No se planteó en ellas exporopiaciones sin indemnización, incautaciones, explotaciones colectivas obligatorias...como podrían defender sindicatos como la FNTT socialista, o la CNT anarquista.

El 14 de julio de 1931 se iniciaron formalmente las Cortes Constituyentes, y el Gobierno provisional, tal y como había planteado el Estatuto Jurídico, se disolvió. Con este hecho se regularizaba la vida parlamentaria y se iniciaba el primer bienio de la historia legislativa regular de la II República. Este bienio estuvo protagonizado por la victoria de la Coalición republicano-socialista que había dirigido el Gobierno provisional, y que había firmado, básicamente, el Pacto de San Sebastián. Por ello, sus medidas agrarias continuaron la vía reformista adoptada durante los primeros meses del nuevo régimen.

Se redactó así un primer proyecto de reforma agraria, que, tras unas modificaciones, se presentó a las Cortes el 25 de agosto de 1931. En él se planteó afectar tan sólo a las zonas de regadío no puestas en riego, a tierras que siemrpe estiuvieran arrendadas, y a las tierras de la nobleza que procedieran de la aboliciójn de señoríos de 1811. Asismismo, se decidió que estas propiedades se expropiarían con indemnización. Pero estas medidas, pese a no ser revolucionarias, provocaron el rechazo radical de los propietarios.

El 26 de noviembre de 1931 se presentó un segundo proyecto, más avanzado que el del 25 de agosto, que conllevó la oposición del Partido Republicano Radical, el partido de Lerroux, que ya no personificaba la izquierda, como en tiempos de Alfonso XIII, sino que era ya un partido de centro. Este hecho, entre otros, provocó que este partido saliese del gobierno de la Conjunción republicano-socialista, y se empezase a aliar con las derechas.

En 1932, el nuevo ministro, Marcelino Domingo, presentó un nuevo proyecto a las Cortes, que era más moderado que el segundo. Pero las Cortes tardaron mucho en pronunciarse sobre este tema, y el 10 de agosto de 1932, el intento de golpe de Estado del general Sanjurjo, apoyado por los grandes de España, hizo que se planteara la indemnización sin expropiación a los que habían apoyado el golpe, y a todas las tierras que procedieran de la abolición de los señoríos jurisdiccionales de 1811.

Este proyecto consistió en una ley de bases, de 23 bases, para se más exactos, en las cuales se determinaba que:
- Se creaba el IRA, del cual dependían las juntas provinciales y las comunidades de campesinos.
- Se determinaba el tipo de tierras expropiables.
- Se acrodaba que el IRA debía disponer de 50 millones de pesetas como mínimo, para conceder créditos y asentar así a campesinos sin medios para producir.
- Las tierras expropiadas pasarían a ser propiedad del IRA, que las con cedería a las juntas provinciales, las cuales las entregarían a las comunidades de campesinos, los cuales deberían decidir previamente si las cultivarían de forma individual o colectiva.

Todo esto, como es obvio, no era nada revolucionario, y por ello no satisfizo a los campesinos sin tierras. Además, muy pocos campesinos se asentaron. Aún así y todo, las derechas, como el Partido Agrario o la recién creada CEDA, se opusieron de plano. Los siguientes ministros de agricultura, como Cirilo del Río, o Manuel Giménez Fernández, de la CEDA, ralentizaron algo el ritmo de asentamiento de campesinos, pero plantearon medidas como la Ley de Yunteros, o la de arrendamientos rústicos. Ésta última, por ejemplo, planteaba que los arrendatarios que hubieran cultivado ininterrumpidamente una explotación durante 12 años, pudieran exigir a los propietarios que se las vendieran. Sería el 4º proyecto.

A raíz de estas medidas, llegó a la cartera de Agricultura Nicasio Velayos, muy cercano al Partido Agrario. Éste sí que, mediante la ley de 1 de agosto de 1935, deshizo la reforma agraria. Es lo que se conoció como Contrarreforma agraria. En ella, propueso una lista de tierras que no se podrían explotar, eliminó la exporpiación sin indemnización y devolvió las tierras expropiadas sin este dinero, limitó a 50 millones los fondos del IRA para conceder créditos a los campesinos, y las expropiaciones las elevó casi a precio de tasación. Pero duró poco, porque a los pocos meses se disolvieron las Cortes y las izquierdas reformistas volvieron con el Frente Popular.

Durante este período, y antes de la guerra civil, el gobierno legalizó ocupaciones de tieras que los campesinos estaban realizando de forma espontánea en Extremadura. También se derogó la ley de Nicasio Velayos y se volvió a la de 1932. Pero, con el golpe de 18 de julio de 1936, todo esto cambió, tanto en la España controlada por los insurrectos, como en la España republicana.

lunes, 13 de abril de 2009

La segunda entrega prometida, para la segunda semana de vacaciones.
Borja



El buen sentido es lo que mejor repartido está entre todo el mundo, pues cada cual piensa que posee tan buena provisión de él, que aun los más descontentadizos respecto a cualquier otra cosa, no suelen apetecer más del que ya tienen. En lo cual no es verosímil que todos se engañen, sino que más bien esto demuestra que la facultad de juzgar y distinguir lo verdadero de lo falso, que es propiamente lo que llamamos buen sentido o razón, es naturalmente igual en todos los hombres; y, por lo tanto, que la diversidad de nuestras opiniones no proviene de que unos sean más razonables que otros, sino tan sólo de que dirigimos nuestros pensamientos por derroteros diferentes y no consideramos las mismas cosas. No basta, en efecto, tener el ingenio bueno; lo principal es aplicarlo bien. Las almas más grandes son capaces de los mayores vicios, como de las mayores virtudes; y los que andan muy despacio pueden llegar mucho más lejos, si van siempre por el camino recto, que los que corren, pero se apartan de él.
Por mi parte, nunca he presumido de poseer un ingenio más perfecto que los ingenios comunes; hasta he deseado muchas veces tener el pensamiento tan rápido, o la imaginación tan clara y distinta, o la memoria tan amplia y presente como algunos otros. Y no sé de otras cualidades sino ésas, que contribuyan a la perfección del ingenio; pues en lo que toca a la razón o al sentido, siendo, como es, la única cosa que nos hace hombres y nos distingue de los animales, quiero creer que está entera en cada uno de nosotros y seguir en esto la común opinión de los filósofos, que dicen que el más o el menos es sólo de los accidentes, mas no de las formas o naturalezas de los individuos de una misma especie.
R. Descartes Discurso del Método

CUESTIONES:
1.- Define los siguientes conceptos de la filosofía cartesiana: Buen sentido, imaginación, memoria, voluntad,
2.- ¿Qué quiere decir Descartes con que: no basta tener el ingenio bueno, lo importante es aplicarlo bien? ¿Cómo hay que aplicarlo?

REDACCIÓN: Características generales de la Razón según Racionalismo y Empirismo. Consecuencias metodológicas que se derivan de ello.

lunes, 6 de abril de 2009

Muy buenaaaaass...
Ya está aquí la primera entrega de actividades de Filosofía. Otra, próximamente si el tiempo no lo impide. Ánimo, que queda poco para el verano.
Borja

TEXTO I

Luego, en lo tocante al análisis de los antiguos y al álgebra de los modernos, apar¬te de que no se refieren sino a muy abstractas materias, que no parecen ser de ningún uso, el primero está siem¬pre tan constreñido a considerar las figuras, que no puede ejercitar el entendimiento sin cansar grandemente la ima¬ginación y en la segunda, tanto se han sujetado sus cultivadores a ciertas reglas y a ciertas cifras, que han he¬cho de ella un arte confuso y oscuro, bueno para enredar el ingenio, en lugar de una ciencia que lo cultive. Por todo lo cual, pensé que había que buscar algún otro método que juntase las ventajas de esos tres, excluyendo sus de¬fectos. Y como la multitud de leyes sirve muy a menudo de disculpa a los vicios, siendo un Estado mucho mejor regido cuando hay pocas, pero muy estrictamente obser¬vadas, así también, en lugar del gran número de precep¬tos que encierra la lógica, creí que me bastarían los cua¬tro siguientes, supuesto que tomase una firme y constante resolución de no dejar de observarlos una vez siquiera:
Fue el primero, no admitir como verdadera cosa alguna, como no supiese con evidencia que lo es; es decir, evitar cuidadosamente la precipitación y la prevención, y no comprender en mis juicios nada más que lo que se pre¬sentase tan clara y distintamente a mi espíritu, que no hubiese ninguna ocasión de ponerlo en duda.
El segundo, dividir cada una de las dificultades que examinare, en cuantas partes fuere posible y en cuantas requiriese su mejor solución.
El tercero, conducir ordenadamente mis pensamientos, empezando por los objetos más simples y más fáciles de conocer, para ir ascendiendo poco a poco, gradualmente, hasta el conocimiento de los más compuestos, e incluso suponiendo un orden entre los que no se preceden natu¬ralmente.
Y el último, hacer en todos unos recuentos tan integra¬les y unas revisiones tan generales, que llegase a estar seguro de no omitir nada.


CUESTIONES

1.-Define los siguientes conceptos: duda, análisis, deducción, síntesis, razón.

2.- Explica por qué el autor concluye que: pensé que había que buscar algún otro método que juntase las ventajas de los tres… y cómo desarrolla esta conclusión.

REDACCIÓN

Explica el método cartesiano, explica por qué es así y no de otro modo y razona si Hume aceptaría este método como herramienta de conocimiento.

martes, 31 de marzo de 2009

BREVES APUNTES SOBRE LA DICTADURA DE PRIMO DE RIVERA

A lo largo de estas líneas, trataremos de realizar un breve bosquejo de lo que supuso el régimen de Primo de Rivera. No se trata de profundizar en el tema, ya que este período histórico está tratado con mayor profusión en los apuntes, pero sí de ofrecer un breve resumen, que, por su extensión , puede ser incluso demasiado simplista y generalista.

El régimen del general Primo de Rivera estuvo causado por el desarrollo histórico anterior, como suele suceder. La crisis política de los partidos dinásticos, la presión del movimiento obrero, los desastres militares como el de Annual, la exigencia no satisfecha de la burguesía catalana de medidas arancelarias, etc. generaron un clima de crispación política y de sensación de haber agotado las posibilidades del sistema de la Restauración. Un sistema oligárquico, corrupto y caduco que no respondía a las demandas de una sociedad en proceso de cambio, con una mayor tasa de industrialización y urbanización, y que exigía una democratización de las estructuras políticas. Como consecuencia, y para detener este proceso, las fuerzas más reaccionarias estallaron y, en septiembre de 1923, se aglutinaron en torno a este general.

Tras el golpe, se instituyó un Directorio Militar, compuesto esencialmente por oficiales de la más alta graduación, que desarrollaban un papel de vocales alrededor de un único ministro, el general ya citado. Con ello, se suspendía la constitución y la vida parlamentaria, al declararse el Estado de Guerra, y, subsiguientemente, los derechos individuales y las libertades públicas. En esta línea, se disolvió el Congreso y la parte electiva del Senado, y los ayuntamientos y las diputaciones provinciales. Estas instituciones representativas en el ámbito local fueron sustituidas por unos vocales elegidos por los mayores contribuyentes de estas localidades, y por unos delegados del gobierno, que eran militares. Con este hecho, los políticos profesionales de los aprtidos dinásticos, eran apartados del poder, que pasaba a estar en manos de los militares.

En línea con estas medidas, durante este directorio se aprobó en 1924 el Estatuto Local, que regulaba con detalle la vida de las instituciones locales de gobierno. Por cierto, que fue muy original en el sistema de sufragio que preveía, ya que planteó por vez primera el sufragio femenino para las mujeres cabeza de familia.

En 1925, y tras el éxito militar obtenido en el desembarco de Alhucemas (con la ayuda de Francia), el régimen, que inicialmente había sido planteado de forma provisional, se animó a perdurar. Por ello, trató de institucionalizarse con la creación de la Asamblea Nacional Consultiva, que debía fiscalizar al gobierno (teóricamente, porque al ser consultiva sus decisiones no eran vinculantes) y redactar una nueva Constitución, el proiyecto de la cual se presentó en 1929, pero no salió adelante.

En política económica, el régimen, en la línea de lo que es un sistema autoritario, desarrolló un conjunto de medidas intervencionistas (proteccionsimo, aranceles, fomento de la producción nacional mediante créditos fáciles de pagar, desarrollo de compañías monopolísticas como la CAMPSA o la Telefónica, desarrollo de las Confederaciones Hidrográficas...). En línea con este punto de vista, a nivel social se desarrollaron medidas tendentes a incorporar a toda la población en un proyecto de mejora de la vida. Era una especia de populismo. De esta forma, los conflictos laborales y sociales pasaron a resolverse en el seno de los Comités Paritarios, que enviarían sus representantes a las Comisiones Mixtas Provinciales, las cuales enviarían los suyos a los consejos de corporación de cada ramo de la producción ya a nivel nacional. Asimismo, se desarrolló un sindicato vertical en el que todos debían estar encuadrados, la Organización Corporativa del Trabajo.

Como es evidente, se trataba de un sistema conservador y paternal en el que se intentó dar cabida a todas las posibilidades. Incluso se planteó dotar al sistema de un cierto pluripartidismo entre la nueva Unión patriótica y el PSOE. Pero todo quedó en nada. No se podía reformar la vida política y social del país sin acometer un programa revolucionario y estructural. Por ello, desde el principio se empezó a desarrollar la oposición de los nacionalismos, del movimiento obrero, y posteriormente de los intelectuales, de las clases medias, de los empresarios, e incluso del monarca. De esta forma, Primo de Rivera fue destituido y sustituido por el general Berenguer, que gobernó de 1930 a 1931, y por el almirante Aznar, que, cuando consideró que el régimen dictatorial había agotado sus posibilidades, decidió volver al parlamentarismo mediante unas elecciones escalonadas, comenzando por las municipales para acabar con las generales. Este proceso se inició el 12 de abril de 1931. Pero dio lugar a otro hecho histórico que veremos más adelante.

lunes, 30 de marzo de 2009

BREVE REFLEXIÓN SOBRE EL MANIFIESTO DE PRIMO DE RIVERA

Esta entrada consta de una adaptación de la proclama al país de Primo de Rivera, y de una breve reflexión sobre el documento y sobre el sistema político al que da lugar. No se trata de un comentario de texto al uso. Más bien se trata de una serie de reflexiones de café al hilo de la dictadura de este general, y del sistema político que le precede. Incluso se podría considerar compo una invitación a la reflexiónn colectiva.

PROCLAMA DE LA DICTADURA DE PRIMO DE RIVERA.

Al país y al Ejército
“Españoles: Ha llegado para nosotros el momento más temido que esperado (porque hubiéramos querido vivir siempre en la legalidad y que ella rigiera sin interrupción la vida española) de recoger las ansias […] de cuantos amando la Patria no ven para ella otra salvación que libertarla de los profesionales de la política, de los que por una u otra razón nos ofrecen el cuadro de desdichas e inmoralidades que empezaron el año 98 y amenazan a España con un próximo fin trágico y deshonroso. La tupida red de la política de concupiscencias ha cogido en sus mallas, secuestrándola, hasta la voluntad real. […]
“Pues bien, ahora vamos a recabar todas las responsabilidades y a gobernar nosotros u hombres civiles que representen nuestra moral y doctrina. Basta ya de rebeldías mansas, que, sin poner remedio a nada, dañan tanto y más la disciplina que esta recia y viril a que nos lancemos por España y por el rey.
“Este movimiento es de hombres: el que no sienta la masculinidad completamente caracterizada, que espere en un rincón, sin perturbar, los días buenos para que la Patria preparamos. ¡Españoles! ¡Viva España y viva el rey!
“No tenemos que justificar nuestro acto, que el pueblo sano le manda e impone. Asesinatos de prelados, ex gobernantes, agentes de autoridad, patronos, capataces y obreros; audaces e impunes atracos, depreciación de moneda, francachela de millones de gastos reservados, sospechosa política arancelaria […] rastreras intrigas políticas tomando por pretexto la tragedia de Marruecos, incertidumbre ante este gravísimo problema nacional, indisciplina social, que hace el trabajo ineficaz y nulo; precaria y ruinosa la producción agrícola e industrial; impune propaganda comunista impiedad e incultura, justicia influida por la política, descarada propaganda separatista, pasiones tendenciosas alrededor del problema de las responsabilidades, […]
“No venimos a llorar lástimas y vergüenzas, sino a ponerlas pronto radical remedio, para lo que requerimos el concurso de todos los buenos ciudadanos. Para ello, y en virtud de la confianza y mandato que en mí han depositado, se constituirá en Madrid un Directorio inspector militar con carácter provisional, encargado de mantener el orden público y asegurar el funcionamiento normal de los ministerios y organismos oficiales, requiriendo al país para que en breve plazo nos ofrezca hombres rectos, sabios, laboriosos y probos, que puedan constituir ministerio a nuestro amparo, pero en plena dignidad y facultad para ofrecerlos al rey por si se digna aceptarlos. […]
“Queremos vivir en paz con todos los pueblos […] Ni somos imperialistas ni creemos pendiente de un terco empeño en Marruecos el honor del Ejército, […] buscaremos al problema de Marruecos solución pronta, digna y sensata. […]
La responsabilidad colectiva de los partidos políticos la sancionamos con este apartamiento total a que los condenamos, […]

El texto al que nos enfrentamos es un documento de carácter histórico, por lo que se trata de una fuente primaria, y de naturaleza política. Es lógico, ya que se trata de un documento público. De su lectura se deduce que el autor del manifiesto expone a la nación española los motivos por los que se ha decidido a liquidar la vida parlamentaria del sistema de la Restauración. De esta forma, se puede estructurar en varias partes. Una primera, en la que el autori se muestra muy crítico con el sistema político de la Restauración, una segunda, en la que expone que el Ejército es el único elemento de la vida pública española capaz de reconducir la situación, y una tercera, en la que justifica el golpe de Estado que acaba de protagonizar.

El momento histórico en el que se encuentra inmerso este documento es la España de la Restauración, en la que se ha impuesto de forma muy exitosa un sistema político liberal-doctrinario muy perfeccionado y estable. Perfeccionado y estable si lo comparamos con el régimen de Isabel II, que era esencialmente de la misma naturaleza (con las diferencias obvias deducidas de los textos constitucionales que dan forma y dibujan los respectivos sistemas políticos), es decir, liberal-doctrinario.

En este sistema político, como sabemos, era la oligarquía terrateniente la que disponía de los resortes del poder, en virtud de un sistema de alternancia de los partidos políticos que aceptaban la monarquía, la constitución y el sistema parlamentario por ella dibujado. Es decir, el turnismo. Un sistema parlamentario que generaba medidas legislativas tendentes, en mayor o menor medida, a reforzar la posición política, económica y social de las elites. Por ello, se trata de un sistema doctrinario-burgués.

Pese a la estabilidad que logró (en virtud del turnismo y del teórico apartamiento del ejército de la política), a raíz de las consecuencias sociales y económicas de la posición neutral que España desempeñó a lo largo de la I Guerra Mundial, el clima político se enrareció considerablemente. La disminución de los salarios reales tanto de las clases populares como del estamento castrense, conjugado con los problemas inherentes al tipo de reclutamiento y al sistema d3e ascensos, hizo que las bases políticas de la Restauración se fueran socavando. A esto hay que sumarle las presiones que los nacionalismos periféricos ejercían sobre el sistema, reivindicando una mayor democratización y descentralización del mismo. Las medidas que los diferentes gobiernos fueron adoptando (la cuota para el servicio militar, las diferentes medidas sociales, los intentos de secularización, la ley de mancomunidades, la negociación del protectorado en Marruecos con Francia...) no satisfacieron las necesidades de reforma estructural del sistema. Por ello, ante el declive y desgaste político del régimen, sólo le quedaba a la monarquía el golpe de Estado. No obstante, hay autores que defienden que el sistema de la Restauración estaba caminando hacia una progresiva democratización, que el golpe de Estado abortó.

Sea como fuere, la presión de los nacionalismos periféricos, la inestabilidad política (ruptura del turnismo y recurso a los gobiernos de concentración y de salvación nacional) y social (el pistolerismo, el recurso al Somatén en Cataluña, los lock outs por parte de los empresarios, la declaración de medidas de excepción como la ley marcial, la revolución social en zonas como Andalucía durante el trienio bolchevique de 1918 a 1920), la crisis causada por el desastre de Annual y la cuestión de las responsabilidades a raíz del informe Picasso... todo ello coadyuvó a que entre algunos militares empezara a barajarse la posibilidad de un paréntesis autoritario. Este paréntesis iba a materializarse en la suspensión de las garantías constitucionales y de toda la Carta Magna de 1876, y en el apartamiento de los políticos profesionales y de los partidos dinásticos de la arena política.

El ejército, en un proceso que se había iniciado con la Ley de Jurisdiccines y que había continuado con la ayuda que prestó en la Semana Trágica de 1909 para mantener el orden, así como durante el trienio bolchevique y a causa de los disturbios generados por la Huelga General de 1917 y tras la Huelga de la Canadiense, iba a ir adquiriendo un progresivo papel político. A causa de esta progresiva injerencia en la arena política, el régimen, en principio más moderado que el de Isabel II (esta afirmación se debe matizar muchísimo, ya que es excesivamente genérica y simplista), iba a adquirir un carácter más autoritario. Un autoritarismo que cristalizaría en septiembre de 1923.

Todas las ideas, por tanto, que aparecen en el texto, explican los motivos que generaron el golpe de Estado, y el régimen subsiguiente que se diseñó, con la salvedad de que, pese a manifestar en el tercer párrafo que el objetivo del golpe era crear un directorio militar que, con carácter provisional, tuviera como finalidad mantener un orden que se veía subvertido, duró hasta 1931 (con los matices de las etapas de Berenguer y Aznar). Todas ellas se explican con lo que hemos expuesto más arriba, y por ello, podemos afirmar que este documento es esencial para reflejar la esencia de los problemas que desembocaron en el golpe, y el régimen posterior que se generó. Un régimen ultra-españolista (en línea con lo dibujado tras la ley de jurisdicciones y generado en parte por el desastre de 1898), como se observa en la expresión descarada propaganda separatista, autoritario y militar, poco concesivo con el movimiento obrero, intervencionista en economía (como luego se verá en los incentivos que desde el Estado llegaron a la actividad agrícola e industrial, favorecidos en parte por la positiva coyuntura económica de que se disfrutó en los años veinte, y que no se puedo gozar en los treinta) y centralista (incluso en lo tocante a la administración local, definida en el Estatuto Municipal de 1924).

Pese a este aspecto rancio, conservador, autoritario y tradicional (las alusiones a la virilidad y masculinidad son buena muestra de ello), el dictador, Miguel Primo de Rivera y Orbaneja, se declaraba heredero de la tradición costista de creación de un cirujano de hierro que pusiese orden en el país, y extirpase el cáncer de un régimen oligárquico y corrupto. Un cirujano de hierro que implantase un sistema en el que todas las clases o grupos sociales tuvieran cabida. Para ello, se recurrió a diferentes métodos como el sufragio corporativo en las diferentes instituciones (¿representativas?) y sindicales (los comités paritarios), la tutela de las actividades económicas (monopolios del Estado como la CAMPSA, diferentes medidas proteccionistas y ayudas económicas...) e incluso la creación de un partido político apolítico, como la Unión Patriótica.

Todas estas medidas, sin embargo, iban a suponer un cambio superestructural, sin afectar a las diferencias profundas y a los desequilibrios estructurales del sistema. Problemas de fondo que pervivirían incluso a lo largo de la II República, verdadero intento de reforma profunda de las estructuras del país, y que, como se vio imposibilitada para desarrollar su labor, dejó irresolutos estos problemas. A causa de ello, el 18 de julio de 1936 un grupo de militares reaccionarios dieron un golpe de Estado involucionista que, como fracasó, desembocó en la consabida Guerra Civil.

miércoles, 25 de marzo de 2009

ACTITUDES FRANCESAS ¿ANTE LA CRISIS?

Aquí os ofrezco la lectura de un artículo aparecido en El País, en su edición digital. Plantea una medida política concreta. ¿Qué tenéis que decir al respecto? ¿Creéis que s etrata de una respuesta a la crisis, y por ello se debe a una situación coyuntural, o por el contrario se debe a la esencia de estos políticos?http://www.elpais.com/articulo/internacional/Sarkozy/planea/censo/etnico/Francia/elpepuint/20090325elpepiint_2/Tes